Lo que tienes
Registras tus cuentas de banco y efectivo con su saldo, y también lo que debes en tarjetas y préstamos. Ese saldo inicial no cuenta como gasto del mes: sólo dice de dónde partes.

Cinco momentos que se repiten cada mes. No hace falta saber contabilidad: si entiendes “esto ya está apartado”, entiendes Lanna Finance.
Registras tus cuentas de banco y efectivo con su saldo, y también lo que debes en tarjetas y préstamos. Ese saldo inicial no cuenta como gasto del mes: sólo dice de dónde partes.

Del dinero disponible, decides cuánto va a la renta, al súper, al ahorro o al pago de la tarjeta. Lo que no apartas queda visible como dinero libre del mes.
El cálculo completo, con el arrastre del mes anterior y los ingresos, está en Disponible para asignar.

Anotas lo que pasa de verdad y cada movimiento hace lo suyo: un gasto baja tu cuenta y su categoría; una transferencia sólo cambia el dinero de lugar; un pago de tarjeta baja la deuda sin volver a contar el gasto.
El efecto exacto de cada tipo de movimiento está en esta guía.

Si una categoría se queda corta, mueves dinero desde otra sin crear ningún movimiento. Y si prefieres, LANNA propone un reparto por prioridades —primero lo que quedó corto, luego deudas y metas— que confirmas tú.

Lo que no gastaste sigue en su categoría el mes siguiente. Si te pasaste, LANNA lo arrastra de forma distinta según hayas pagado con efectivo o con tarjeta, para que la deuda nunca desaparezca del plan.
Las reglas del cambio de mes, al detalle, en Qué es el presupuesto base cero.

Dices cuánto quieres juntar y para cuándo. LANNA calcula lo que toca este mes, lleva el progreso y vuelve a calcularlo cuando algo cambia.
Sirve igual para el gasto que se repite —el súper, los servicios— que para lo que sólo pasa una vez al año.

Tres estados reales de la aplicación, tomados en la misma sesión.
Supermercado tiene $500 disponibles, la tarjeta está en $0 y el banco en $2,000.
Baja el disponible del súper y esos $300 se apartan para pagar la tarjeta. La deuda sube a $300.
Registras un pago de deuda de $300 desde tu cuenta. Es un pago, no un gasto: no toca ninguna categoría de consumo.
Deuda $0, apartado $0, el súper sigue en $200 y tu cuenta pasó de $2,000 a $1,700. Nada se contó dos veces.




Supermercado $500 · tarjeta $0 · banco $2,000.
El dinero libre queda en negativo y la app marca cuánto corregir. Reduces alguna categoría o mueves dinero entre ellas; nada se oculta ni se redondea.
Como saldo inicial: crea la deuda sin contarse como un gasto de este mes. Puedes empezar hoy con lo que ya debes en la tarjeta.
Sólo se aparta la parte cubierta; el resto queda visible como deuda sin respaldo hasta que le asignes dinero.
No. Auto-asignar propone un reparto por prioridades que ves completo antes de confirmar, y puedes cerrarlo sin aplicar nada.
¿Quieres el detalle? En Recursos están el glosario, el cálculo del dinero disponible y las reglas del cambio de mes.
En unos minutos sabes qué parte de tu dinero está libre y qué parte ya tiene destino.